En el ambiente actual de cambio permanente drástico y acelerado, para competir y ser exitosas, las organizaciones necesitan desarrollar estrategias para lograr de su personal conductas específicas que las distingan y les permita ser más productivas y obtener la preferencia del cliente.

El cambio de conductas implica procesos de aprendizaje que incidan en las actitudes, y más profundamente, en el sistema de creencias del individuo, siendo esto de mayor influencia que la aptitud y el conocimiento cuando de productividad humana se trata.

Por tanto el cambio en las organizaciones, necesario para adaptarse a las exigencias del entorno y triunfar, es un asunto de aprendizaje humano dentro de las mismas y es esto a lo que se refiere el Aprendizaje Organizacional.
         
               
Derechos Reservados Juan Carlos Guilarte 2009